Publicado el

Receta de bacalao al pilpil con aceite de oliva

Seguramente, alguna vez hayas tenido invitados en casa y no hayas sabido qué hacer. Te habrás comido la cabeza pensando en algún plato rico y nutritivo que llevar a cabo y que a todo el mundo le guste. Pues bien, para cuando te veas en esa situación, aquí te mostramos la receta que te sacará del apuro, y con la que quedarás como una gran, o un gran, anfitrión, o anfitriona.

El bacalao al pilpil es un plato típico de Bilbao. La base de este plato es el bacalao y el aceite. Por eso, para su elaboración vamos a usar aceite de oliva: el mejor aceite de todos, el más beneficioso para la salud, y el más recomendable. Así como, deberás comprar bacalao desalado, pero con piel, ya que la piel es el punto clave y lo que hace que emulsione la salsa gracias a su gelatina.

No obstante, si no consigues hacerte con lomos de bacalao desalados, puedes desalarlos tú. Para desalarlos deberás de colocarlos 48 horas antes de hacer la receta en un recipiente de agua en la nevera y cambiar el agua cada 12 horas.

 

Ingredientes para el Bacalao al pilpil con aceite de oliva: 

  • 800 gramos de bacalao (divididos en 5 lomos)
  • ½ litro de aceite de oliva
  • 2 cabezas de ajos
  • Perejil fresco

 

Elaboración del bacalao al pilpil con aceite de oliva:

  • En primer lugar, deberás poner a fuego muy lento, una cazuela con el ½ litro de aceite y los ajos ya pelados. Deberás dejarlo así aproximadamente 30 minutos, hasta que los ajos adquieran un tono dorado, es decir, se confiten.
  • Una vez confitados los ajos, retiras la cazuela del fuego, y la dejas apartada unos minutos hasta que el aceite se temple. Si quieres que el proceso sea más rápido, puedes haber hecho esto la víspera del día anterior, y así pasar directamente a hacer el bacalao.
  • Mientras dejas que el aceite se vaya enfriando, puedes ir cortando los lomos de bacalao. Será fundamental que compruebes que no tienen espinas ni escamas, para que así les resulte más agradable de comer a tus comensales.
  • Cuando ya has limpiado y cortado los lomos de bacalao, se colocan en la cazuela donde tenías los ajos y el aceite, con la piel hacia arriba. Puedes quitar los ajos, si es que no te gustan, o a alguien de tu familia o amigos no les gustan, pero dejarlos le dará mayor sabor al plato.
  • Tras esto, pon la cazuela a fuego lento, para evitar que así hierva el aceite. Cuando aprecies que el bacalao ya ha soltado la gelatina propia de la piel, retira la cazuela del fuego y muévela realizando pequeños vaivenes, es decir, ligeros movimientos en forma de círculo, hasta que la salsa quede completamente emulsionada. El tiempo de cocción del bacalao es de, aproximadamente, 30 minutos.
  • Después, vuelve a colocar la cazuela a fuego lento y presiona los lomos de bacalao para que continúen soltando la gelatina restante y la salsa siga emulsionando. Si te gusta la salsa más picante puedes añadirle un poco de guindilla.
  • Por último, retira la cazuela del fuego, y deja que se enfríe un poco el bacalao. Cuando se haya templado un poco ya estará listo para servir. Eso sí, con cuidado para que no se rompa. Podrás acompañarlo de la salsa de la cazuela y puedes añadir el perejil como toque final al plato para decorar.

Ya ves que llevar a cabo una receta sana, nutritiva y rápida, no es nada complicado. Y lo mejor es que puedes usar productos y alimentos propios de nuestro país: bacalao, aceite de oliva, ajo y perejil. ¡No se puede pedir nada más!